Cuba: Resumen final del viaje

Los Hombres

 La primera sensación que siento tras este gran viaje a Cuba es de gratitud. Gratitud no solo de lo que tengo, sino de como es el mundo. Afortunadamente el mundo no es solo trabajar como un robot día tras día de una forma deshumanizada, sino que ahí fuera, alrededor del mundo, hay millones de mundos, tantos como personas.

Gente con diferentes culturas y formas de ver el mundo, lugares raros e inhóspitos, gente que te cruzas en los lugares menos esperados aunque ellos tampoco sean de allí,... en definitiva: vida, cambio y felicidad. Si este viaje de solo una semana me ha cambiado tanto interiormente, o al menos me ha ayudado a comprender mejor una parte de mí mismo, a saber como me cambia un viaje no de una semana sino de un año, por tierras incluso más diferentes como es Asia. Al menos en Cuba tenía la ventaja de que el idioma es el mismo, con mi viaje a Asia me dirijo a tierras realmente diferentes que no tienen absolutamente nada que ver con la cultura latina, ni el idioma ni siquiera el calendario es el mismo.

Pero volviendo al tema de mi viaje a Cuba. Creo que fue perfecto, ni mucho ni poco, vivimos lo que tuvimos que vivir y lo hicimos con una sonrisa. En este blog no he contado todo por una cuestión de que gran parte del viaje no estaba atento a la cámara sino simplemente viviendo la experiencia. No he contado que fui, por ejemplo, a la discoteca del nieto de Fidel Castro, ni como es andar por la noche por la Habana siendo los únicos "blanquitos", ni que me leyó las cartas una vidente cubana (con toda la parafernalia incluida). Tampoco he hablado de las personas que me acompañaron porque no se hasta que punto puedo compartir sus historias, me contaron cosas personales y no voy a escribir acerca de ello. De la comida no he hablado porque es normal: pollo, arroz y nada diferente a destacar. Hay hasta Coca-Cola normal en Cuba.

Un plato normal y corriente de lo que se come en Cuba.

Tema mosquitos y diarrea tengo que reconocer que el fortasec me salvó la vida 3 o 4 veces, por beber agua que no debía. Y los mosquitos te acribillaban pero mi protector antimosquitos Relec pensado para países asiáticos funcionó a la perfección. Aunque me picaron algunos me picaron muchos menos que a los demás.

Me gusta también haber puesto en práctica esta forma de compartir las vivencias, con fotos y vídeos cortos. Me sirve para tener "algo que contar" ya que cuando viaje más solo, sin amigos, por Asia, la experiencia puede ser más dura y escribir puede ser una gran ayuda. Además servirá para poder recordar cosas dentro de mucho años cuando le cuente a mi futura mujer cubana mi primer viaje a Cuba.

Una parte de mi se ha quedado en Cuba y seguirá allí siempre.

Seguiré escribiendo y contando mis experiencias por el mundo.

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