Lunes 25 de Junio de 2018



Querido Diario

Planes para Verano

Ayer no podía dormirme. Como no me voy a mi nueva experiencia hasta Septiembre de repente tengo dos meses que no se muy bien que hacer. Además como mis amigos siguen trabajando no es fácil quedar con ellos, por no decir que es imposible, ya que están sacando adelante el país con el sudor de su frente. Para resolver esa situación ayer estuve tramando mentalmente para resolver la situación, la he resuelto de la siguiente manera... Antes decir que quería resolver dos cosas: tema social y tema cosas que hacer (aprender algo o similares). 

Para el tema social quiero seguir hablando con gente y que mi vida social no sea estar solo estos dos meses. Estuve dándole vueltas al tema bastante tiempo y al final llegué a la solución perfecta. Hay una app que se llama meetup, también es una pagina web, que es para apuntarse a cosas que gente organiza. Me la enseñó mi bendita hermana, que todo lo sabe, hace un par de años y la usé varias veces en Barcelona, donde conocí a gente bastante curiosa. Recuerdo mi primera noche en Barcelona de estar por la noche con un Indú, una Estado-Estadounidense y un Canadiense tomando algo en un bar, fue curioso. Ayer la volví a instalar y ya tengo plan para toda la semana, me he apuntado todas las tardes a un evento de intercambio de idiomas, con lo cual he pasado de no tener plan a tener todos los días plan, practicar mi inglés (que me va a ser necesario para Asia) y conocer gente. Lo mejor de todo es que hay muchos meetups cada día de todo tipo de cosas, por lo que si no me gusta uno puedo otro día ir a otro. Con esto se soluciona el tema social.



Tras resolver ese tema estuve pensando en el segundo problema a resolver que es "que hacer estos dos meses". Tras hablarlo con mi hermana y con algún amigo he llegado a la conclusión de que no voy a viajar. Una parte de mi había pensado en viajar pero si voy a estar un año fuera, o al menos ese es mi plan inicial, a partir de septiembre, no hay razón para adelantarme en ese campo. Además tengo que ponerme vacunas determinados días de Julio y Agosto.  Tampoco quiero estar en casa porque no me siento a gusto. Con lo cual he decidido por el día hacer cosas en la biblioteca. Afortunadamente cerca de mi casa hay una biblioteca perfecta con internet, que es donde ahora mismo estoy, y esta abierta todo el día. En la biblioteca quiero: escribir para conocerme mejor a mi mismo (como estoy haciendo ahora mismo), aprender nepali (voy progresando favorablemente), hacer cursos online de Google (ya me he apuntado a alguno de marketing) y buscar actividades para hacer estos dos meses. Por ejemplo me he apuntado a una cosa de startups en julio, aunque estoy a la espera de que me cojan. Es un proyecto en el cual acudes y montas una startup. Solo por apuntarme ya me he parado a pensar en si montara una empresa de que me gustaría que fuera y hoy es a lo que le voy a dar vueltas, voy a hacer un plan de negocio enfocado a lo que a mi me gusta, que son todos los temas de relajación y meditación. Nos dirigimos a una sociedad hiperestresada (si no lo está ya) y muy asocial con lo cual creo que mi idea de empresa va a ser una necesidad, si no lo es ya.

Mi experiencia esta mañana en una cafeteria

Me gustaría casar esta última idea con una experiencia que he tenido esta mañana. He ido muy pronto a la biblioteca, tan pronto que estaba aún cerrada. Faltaba media hora para que la abrieran por lo que he ido a desayunar algo rápido en una cafetería. Al entrar me he puesto en la cola. Había una camarera para más de 20 personas. Al principio no me he dado cuenta, estaba en mi mundo pensando en que haría en la biblioteca mientras hacía cola, pero entonces me he fijado en el tono despectivo de las dos personas que tenía en frente pidiéndole a la camarera. Tenían prisa, eran dos hombres normales y corrientes. Luego ha pedido una mujer (había varias personas delante mío) con el mismo tono. Me ha llamado la atención la forma en la cual la gente pedía, con un tono que yo llamo de "salvavidas", es ese tono que tiene la gente a veces para pedir cosas cuyo mensaje vendría a ser  algo así como "tu eres una mierda, yo soy el rey de España, y más vale que te des prisa o te mandaré a azotar sucia escoria". Me pasa mucho cuando voy a bares en España, desafortunadamente tengo conocidos y amigos que lo hacen, nunca digo nada, hoy no he dicho nada, y nunca diré nada, porque es algo que ya he aprendido que es cultural, pero no he llegado nunca a acostumbrarme a ese ataque de petulancia hacia los demás. Una chica joven, sola, para atender a 20 personas con prisas y desagradables. Luego me he sentado y he observado un rato la cola y la tónica era la misma, presionar a la camarera, todos tenían prisa, tenían trabajos a los que llegar, y que mejor que pagarlo con la pobre camarera que no puede hacer nada al respecto. Me parece una completa falta de humanidad no solo hacia otra persona, sino hacia uno mismo. Si tienes prisa y ves que entras a un bar en el cual la cola es muy larga no entres, directamente, entrar para echar mierda te hace una persona horrible, eso es lo que he pensado.

Eso me recuerda una vez que estuve trabajando de camarero cuando el Papa vino a Valencia. Recuerdo el mismo día recibir a un peregrino de estos que viajan solos y a unos sacerdotes. Primer vino el peregrino, como era Francés lo atendí lo mejor posible, este se puso muy contento al saber que podría pedir en Francés y estuvimos hablando un rato. Al hombre tardé en servirle porque había muchas mesas pero en todo momento se veía paciencia y paz en el, me contó que su mujer había muerto hace poco y que el iba donde el Papa iba. Fruto de que me cayó bien le cobré un poco de menos, la verdad sea dicha. Luego llegaron tres sacerdotes, o lo que fueran, solo se que iban vestidos como de curas pero con más mantas por encima, creo que eran obispos o algo así. Iban con aires de importancia suprema, como tardamos 10 minutos en servirles se levantaron, nos dijeron muy enfadados que ellos no esperaban que tenían cosas que hacer y se fueron, muy pletóricos y con infulas de una importancia extrema. Cuando se fueron mi compañero de trabajo, que era de sudamerica, no recuerdo de donde, soltó una frase como diciendo "pues bueno, chau" y los dos nos reímos. Era una pasada de compañero de trabajo y siempre estaba haciendo bromas. Como moraleja de esta historia es curioso como un seguidor de una Fe era la viva imagen de esa Fe, que era el peregrino: tranquilo, pausado, agradable e interesado por la cultura española y algunos de sus máximos representantes no eran más que imbéciles impacientes. Cosas de la vida.

Hay en España un profundo sentimiento de desprecio hacia el otro, sobre todo cuando el otro tiene más que uno o cuando tiene menos, lo cual se  da siempre o casi siempre.

Vaya, me he puesto a escribir y no he parado. Sienta realmente bien expresar lo que uno piensa. Voy a trabajar un rato.

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