Nepal: Conociendo a mi primer Swami en Nepal


Viaje

  Hace unos días conocí al primer Swami al que he conocido en mi vida personalmente. Pero antes de hablar de ello voy a explicar que es un Swami.

¿Qué es un Swami?

   Swami es un termino que viene de India, y quiere decir literalmente "amo de si mismo". Es un termino que se le da a los maestros espirituales. Este titulo se consigue porque otro Swami te ha nombrado Swami tras conseguir algo, que suele ser alcanzar una fuerte paz interior y llegar a determinados estados de conciencia con determinadas practicas de respiración (Pranayama). Es algo así como cuando se le llama a una persona Doctor, para ser Doctor tienes que haber terminado la carrera de medicina (o las pruebas necesarias), de igual forma para convertirse en Swami hay que pasar determinado entrenamiento.

Como todo en la vida tener el título de Swami no quiere decir que seas realmente un Swami ni tener el título de Doctor quiere decir que en el fondo seas un buen Doctor. Me explico... Recuerdo que en el pasado tenía acné y fui a varios doctores, con títulos, doctores en dermatología, tras pasar por varios doctores que no consiguieron nada terminé conociendo a un doctor realmente bueno, que me recomendaron, que cuando vio lo que me habían recetado los anteriores doctores se hecho las manos a la cabeza, porque era una burrada lo que me habían hecho, y gracias a sus conocimientos al final me curé del acné.

Con esto quiero decir que ser reconocido como algo no quiere decir ser realmente ser digno de ello. Esta el termino que te da la gente porque ocupas un lugar y si realmente eres bueno en eso, o no. Por poner otro ejemplo durante una temporada que estuve estudiando la carrera de derecho tuve a un profesor que era horrible. La persona en si había sido, y era, un grandisimo abogado que había escrito varios libros. Es más a la hora de darnos clase seguía llevando casos muy importantes, solo había un problema: no se le entendía al hablar. Este profesor murmuraba para si mismo y era literalmente imposible saber lo que decía, además era un viejo cascarrabias que cuando alguien trataba realmente de aprender y le preguntaba cosas el encogía los hombros y seguía a lo suyo. Era el típico genio que no sabe relacionarse con la gente que, aunque sea una estrella en su campo, es un pésimo profesor. A las dos semanas todo el mundo dejó de ir a su clase y por lo que parece es lo que el buscaba ya que eso le permitía cobrar el sueldo sin ir a clase y dedicarse a lo que realmente le importaba: ir a juicios.

A donde quiero llegar con todo esto es que puede que una persona pueda tener un título, conseguido correctamente, pero que a la hora de la verdad ese título solo sea papel mojado.

Esto es importante comprenderlo porque hay muchos maestros espirituales y solo se puede juzgar su valía a través de la experiencia propia, de igual forma que hasta no recibir clases de un profesor no se puede juzgar si es realmente bueno. Por otro lado tan importante como que sean realmente buenos en lo suyo también es importante saber lo que uno esta buscando. Si tienes un problema de corazón lo correcto es ir al medico de cardiología no a un dermatologo, o a un pediatra.

En mi caso siempre que hable de un Swami en este blog me voy a referir a esos maestros espirituales que han conseguido ese poder interno por medio del Yoga, los llamados Yoguis. Para mi un Swami y un Yogui vienen a ser lo mismo siempre y cuando ese Yogui tenga un nivel avanzado.

Características de un Swami Yogui

  Un Swami, o sea una persona que haya encontrado su poder interno por medio del Yoga te ayudará, o te enseñara, por medio de eso mismo, del Yoga. Dicho de otra forma, no te llenará la cabeza de teoría sino que te facilitará y te guiará en determinados ejercicios prácticos.

Ahora bien como ya escribí en este post hay muchos tipos de Yoga, con lo cual uno tiene que encontrar a un maestro que se adapte a lo que uno busca. Cuando una persona encuentra a "ese" Swami" que es justo lo que se adapta perfectamente a su forma de ser se le suele llamar "Gurú", que significa tabién "maestro espiritual". Al maestro espiritual se le considera en la India a una persona que muestra el sendero del yoga, enseña las técnicas de meditación y a quien se le piden consejos. 

Cual es el verdadero papel de un Gurú

  El verdadero papel de un Gurú, Swami, maestro espiritual o como se le quiera llamar no es el de ser idolatrados, que es muchas veces el punto de vista que se tiene en Occidente. El papel de un Gurú es el mismo papel que el de cualquier otro profesor que uno haya tenido en su vida: enseñar. Una vez esta persona te ha enseñado lo que tenía que enseñarte uno tiene que seguir su camino y aunque pueda volver en determinado momento a necesitar alguna enseñanza no hay que caer en el fanatismo.

Características de un verdadero Swami (opinión personal)

  Cada uno tendrá su punto de vista sobre esto pero para mi esta claro que un Swami tiene que cumplir estos requisitos:

   1º Al hablar con esta persona notar que esta en paz, que esta en un estado superior. Esta no es la única de las cualidades que tiene que tener, pero en resumen esta persona tiene que trasmitirte buenas vibraciones. Para ello es bueno hablar un rato con esa persona.

   2º Si decides durante un tiempo seguir sus lecciones tener muy claro el coste económico y el tiempo que le vas a dedicar. Cualquier persona que no sea clara y concisa en estos temas, y que no te lo deje muy claro, puede ser más un timador que otra cosa, aunque sea un Swami, al igual que un doctor que para ganar más dinero decida hacer cosas innecesarias para curarte que aunque no sean nocivas no son más que un saca dineros.

   3º Tener claro antes de empezar que es lo que vas a aprender y en que condiciones. Volvemos a lo mismo, saber donde te metes.

Con estos apartados he tratado de resumir un poco mi punto de vista sobre el tema de los maestros espirituales, ahora voy a contar mi experiencia conociendo al primer swami que he conocido en persona en mi vida.

El ashram es la casa de arriba

Conociendo al primer Swami

  Mi primer contacto con la orden de los Swamis, o Yoguis, fue leyendo "Autobiografía de un Yogui", libro que recomiendo si alguien quiere comprender todo esto explicado fácilmente. Lo leí hace muchos años y siempre había querido conocer personalmente a un Yogui, ese era, y es, uno de mis objetivos viajando a Asia, conocer gente que hubiera dedicado su vida, o parte de ella, a la búsqueda introspectiva del alma.

El problema es que no es fácil encontrar a este tipo de personas: Yoguis de verdad. Si vas por las zonas turísticas de Kathmandú hay muchos Yoguis con aspecto exótico deseando que te hagas una foto con ellos para cobrarte algo, pero evidentemente esto no era lo que buscaba. Lo que buscaba son los Yoguis verdaderos, y estas personas suelen estar alejados de las masas y tienen sus propios ashrams, que no siempre son publicitados por lo que están en lugares remotos.

Fruto de mi búsqueda le pregunté al director de la organización de voluntarios con la que estoy si conocía alguno. Tras mucho pensarlo me dijo que sí y me recomendó un ashram. Pero me dijo que si lo que buscaba era algo más comercial esto no es lo que este ashram ofrecía. Este era un ashram alejado de la ciudad con unos pocos practicantes, algo serio en la cultura Hindú, donde si ibas a recibir enseñanzas seguramente te llevaras más reprimendas que alabanzas en cierta medida ya que son lugares muy estrictos (levantarse pronto, cumplir con las estrictas horas de meditación,...). Esto es justo lo que buscaba.

Lo bueno es que como la gente de mi organización sabe donde voy, y ellos han ido, me deja más seguro ya que saben en todo momento donde estoy.

El viaje

  Tras recibir las indicaciones de como llegar salí al día siguiente al ashram, acompañado de otro voluntario amigo mio que es ex-policía estadounidense. Da cierta tranquilidad ir acompañado de un ex-policía estadounidense a la búsqueda de lugares lejanos e inhóspitos. El ashram estaba realmente lejos. Primero tuvimos que andar por Kathmandú media hora hasta encontrar el autobús.

Una vez encontramos el autobús estuvimos una hora y algo de viaje. Es uno de esos autobuses llenos de gente en el cual afortunadamente encontramos asiento y no tuvimos que estar todo el viaje de pie. Tras más de una hora de autobús este nos dejo en mitad de la nada y preguntando a la gente nos dijeron que el ashram estaba a lo alto de una montaña.

Tras casi una hora por caminos llenos de barro por mitad de la montaña llegamos a nuestro objetivo. Llegar no es nada fácil y no esta muy indicado, lo cual es bueno porque quiere decir que no es un sitio turístico pero no sabes muy bien donde te estas metiendo. En varios momentos nos perdimos pero nos cruzamos con un par de personas que nos indicaron el camino con una gran sonrisa. Nepal tiene algo, creo que la bondad y la sonrisa sincera de la gente, que hace que te sientas siempre seguro cerca de los nativos.

El ashram

  Al llegar y pasar por varios caminos llenos de barro llegamos y lo que nos encontramos fue un bonito y aseado ashram. Y lo que me dio mucha seguridad, justo cuando nosotros llegamos vimos como un occidental, parecía americano, se despedía del maestro y se iba con una sonrisa, también se iba una nepalí de igual forma.

El maestro de este ashram da las clases en inglés, pero también tiene alumnos nepalies. Esto es una muy buena señal, quiere decir que no es totalmente comercial sino que tiene seguidores en su propia tierra. Los maestros que solo tienen seguidores extranjeros suelen ser más "vende-humos".

Al llegar nos recibió con una gran sonrisa tanto el maestro "Swami Panchaseel", como otro swami llamado Ananda, que también estaba con una sonrisa. Sus sonrisas parecían más de desconcierto divertido que otra cosa, nos invitaron a sentarnos con ellos y lo primero que nos preguntaron fue "¿Como habéis llegado hasta aquí?"

Nos sentamos y estuvimos hablando un rato sobre la vida. En verdad no era más que la típica conversación que uno tendría entre amigos, yo me sentía un poco cortado y no sabía muy bien que decir pero el otro voluntario con el que iba era más hablador. Nos enseñaron el ashram, la sala de meditación, las habitaciones y el resto de la casa.

Tras un buen rato hablando mi deducción es que eran divertidos, simplemente sonreían y eran felices. No esa felicidad fingida que tiene mucha gente para tratar de quedar bien, se les notaba en paz. No querían nada de nosotros y nosotros tampoco más de ellos que hablar. Nos invitaron a un té muy bueno y estuvimos hablando sobre la vida, el Yoga, el mundo, su forma de vida, etc...

Como fue todo muy fluido no tuve la ocasión de sacar la cámara para hacer fotos. No porque no se pudiera ni nada por el estilo, simplemente estábamos hablando y no se dio la ocasión, no pensé en ello. En algún momento nos dejaron solos a mi amigo y a mi y andamos solos por el ashram mientras ellos iban a preparar el té. Pero como voy a volver una semana hare fotos.

Al contrario de lo que pueda parecer aunque fueran Yoguis del Himalaya no eran solo unos cuantos hombres en mitad de una montaña, ese es un pensamiento muy limitado y occidental de la situación. Allí eran una familia de 19 personas, había también mujeres, ya que afortunadamente no es una "religión" separatista hombre-mujer, hay también yoguis mujeres. Es más como contaba al llegar el maestro hablaba con una bella mujer nepali, no se si sería su hermana, su mujer, una estudiante,... Me trasmitió igualdad. Por lo tanto la mejor forma de imaginárselo es como si fueras a una granja donde viviera una gran familia.

Tras hablar un rato les pregunté si hacían cursos y me dijeron que hacían cursos de 3 días, una semana y varios meses. Realmente es algo que ya sabía porque me lo había  dicho el director pero quería ver que me proponían. Tras contarle mi caso, que es que buscaba aprender ciertas técnicas del Yoga, le pregunté que me recomendaría hacer. Me vino a decir que 3 días era a lo mejor demasiado poco pero más de una semana era demasiado, por lo que me recomendaba el curso de una semana. Le pregunté el precio y me dijo que por una semana el precio era de unos 100 dolares, no llega a los 90 €. Partiendo de que te dan todas las comidas y alojamiento en habitación privada no es nada caro. Por temas de creencias no buscan dinero, y las condiciones en las que viven lo dejan demasiado claro. No me hubiera importado pagar un poco más por no verme acosado por mosquitos en mitad de una montaña, pero claro si lo que buscas son Yoguis auténticos ese es el medio en el que viven.

Estas son las opciones de estudios:


Tras pensarlo un rato allí decidí apuntarme a curso de una semana. Tengo muchísima curiosidad de como puede ser un curso de una semana con un Yogui frente a las montañas del Himalaya. Además el maestro tiene el aspecto de Jesucristo, pelo largo y barba larga y un porte como muy poderoso. Inspira confianza. Además como la asociación de voluntarios en la que estoy saben donde estoy, así comos varios voluntarios, todo esto me hace sentir seguro ya que estoy encontrable. Además contra todo pronóstico tienen wifi en el ashram. No se como diablos tienen wifi porque esta en mitad de la nada pero lo tienen.

Aún así no me voy a llevar el ordenador así que no voy a escribir en mi blog durante un tiempo, pero cuando vuelva a escribir tendré sin duda alguna una experiencia interesante que contar, sea cual sea. Poder recibir las clases de un swami auténtico es sin duda una bendición que no se puede desperdiciar, pero ya veremos como se desarrolla todo. Empiezo este viernes y estaré del 14 al 20. Lo único que me preocupa es que tiene pinta de ser solo comida vegetariana y por lo que he leído en internet la comida es muy importante para el Yoga, ese va a ser mi gran problema, comer vegetariano.

Tras decirle al maestro (no se como llamarlo de otra forma) que iría este viernes volvimos el otro voluntario y yo, otra vez por caminos llenos de barro hasta los tobillos y en autobuses llenos de gente. Desde luego difícilmente mi experiencia podría ser más oriental.

No tengo ninguna opinión de como puede ser aprender Yoga con un maestro de este tipo, con lo cual no tengo prejuicios, lo que tengo es una inmensa curiosidad y ganas de aprender. Una parte de mi desconfía de meterme en un ashram durante una semana en mitad de una montaña perdida en las lejanías, más por temas de mosquitos y cosas así, pero voy a llevarme todo lo necesario para protegerme del mal.

Si en mi viaje visito la India, que es mi objetivo, y visito Benarés, podré conocer más gente de este tipo, Yoguis. Pero los Yoguis reales muchas veces son difíciles de encontrar y solo la divina providencia hace que los termines encontrando.

---------------------------------------- 
 Busca más posts interesantes en el Indice.

Comentarios