Nepal: Mi experiencia enseñando inglés en un monasterio budista


Viaje

  Si hay algo que quiero que sea este diario es sincero, prefiero no hablar de algo antes que decir algo falso o de postureo, por ello no tenía muy claro si quería escribir sobre esto pero al final he decidido que si. Pero ojo, solo voy a dar mi punto de vista tras 3 semanas, no digo que mi experiencia sea la verdad suprema, es solo mi punto de vista.

Desde mi humidle punto de vista enseñar inglés a los mini-monks es absurdo y no tiene ninguna utilidad, por no ser no es ni especialmente agradable. Para ello hay que comprender varias cosas... Un monasterio budista, planteado como lo que yo he vivido, realmente es un orfanato. Eso quiere decir que determinada familia, por determinadas razones, dejan a su hijo de menos de 8 años para que un monasterio se ocupe de ellos durante toda su vida, quitandoselos así de encima. A estos niños se les mete en una especie de convento donde rezan (meditan) unas 4 horas al día. Nuestra labor era enseñarles ingles dos horas al día, de 12:00 a 14:00. Las infraestructuras del lugar son como se pueden ver en la foto de arriba, un suelo y una pizarra que no llegamos a usar nunca, todo roto y huele no especialmente bien. Pero ese no es el mayor impedimento, ni de lejos, el problema es que los niños de la clase, unos 20, van de los 8 a los 15 años, y cada uno tiene un pasado y un nivel de inglés.

De material tienen un libro que se saben de memoria, con los colores, números, ciertos animales, objetos básicos y días de la semana. Se saben ese vocabulario de sobra, el problema es que en el momento en el cual tratas de enseñarles cosas más complejas, como hacer frases, es imposible. Simplemente va cada uno a su bola, se pegan entre ellos jugando y no hacen ni caso. Lo intentamos, realmente lo intentamos, pero como no hay un plan determinado de estudios, ni material, es sumamente difícil comunicarse con ellos. A lo mejor con más tiempo y dedicación esto sería posible, el problema es que no paran de pasar voluntarios diferentes y es inviable. No lo digo como crítica, sino como simple observación.


Con dos horas al día, que realmente es una hora y media, no haces nada. Ademas no siempre vienen los mismos, porque a veces tienen lecciones de budismo y viene algún monje mayor y se lleva a la mitad de un bandazo. Si que lo intentamos, realmente intentamos muchas cosas, pero nada... Nada funcionó realmente más que pasarlo bien con ellos y seguirles un poco la corriente.

La realidad es que estamos esas dos horas como babysitters, como cuidadores temporales, es como su hora del recreo. Los monjes mayores lo ven como "vamos a dejar a los niños un rato con los occidentales que se distraigan y luego que vuelvan a las lecciones de budismo". Así que nada, es el papel que acabamos adoptando, entretenerles un rato, jugar con ellos, enseñarles vídeos y en definitiva pasarlo bien, pero es realmente inviable enseñarles nada por múltiples motivos. Realmente ni la mayoría quiere aprender ni les importa lo más mínimo a nadie. Y ojo, no lo digo como crítica, la verdad es que son muy majos y son una risa, pero les falta disciplina y no hay un deseo por parte de nadie de que realmente mejoren en inglés. Detrás de todo esto deben de tener vidas muy duras, porque realmente mirado fríamente son niños a los cuales sus padres "han abandonado" ahí, pero bueno ese es otro tema.

También es importante decir que a mi no me gustan los niños, tampoco me disgustan, pero vamos que no soy de esas personas que les gusta pasar tiempo con niños, para mi les doy una bola de fútbol y que hagan lo que les de la santa gana mientras no se maten los unos a los otros, esa es mi filosofía. Otros voluntarios que les gustan más los niños si se lo pasaron mejor, yo chileaba en mi tiempo allí y ya esta. Una chica pasó 6 meses con ellos enamorada de la experiencia con lo cual hay que tener claro que si realmente te gustan los niños esta puede ser una experiencia muy bonita.

Con esto no quiero decir que fuera una mala experiencia para mi, todo lo contrario, me hice amigo de un par de monjes, sobre todo los más mayores, de 17 años, y hablamos un poco, con el problema de las limitaciones del idioma pero vamos que ni fue una experiencia que me cambiara la vida ni esperaba que lo fuera. Con esta experiencia te das cuenta de lo importante que es tener un buen profesor. Tras 3 semanas no me se el nombre de ninguno.

El último día sin embargo si me hice una foto con el mini-monk que mejor me caía, porque era un pequeño terrorista, el típico niño que la lía y luego pone una sonrisa como que no ha hecho nada. No se me su nombre pero he decidido llamarle Tsakiri, no se porque, suena bien, es un nombre japonés pero es que los nombres nepalís son muy raros.

Tsakiri, que en el futuro sera un grande del Nepal sin duda alguna.

Así que nada, una gran experiencia de 3 semanas. Esta semana empezaré en otro centro y contaré mi experiencia en el. Si veo que enseñar a niños no es lo mio tampoco tengo porque ir y puedo ir a mi rollo a recorrer Katmandu con amigos de por aquí así que ya veremos como termina todo.

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