Tailandia: Reflexiones tras una semana en Tailandia


Bangkok

Reflexiones

Introducción

  Tengo muchas cosas que contar, reflexiones de esas que no son parte de mi viaje externo sino de mi viaje interno y aunque evidentemente no voy a contar todo, porque muchas cosas de la vida son privadas, hay muchas que si que puedo compartir sin problemas.

Un viaje de estos, en los cuales uno se va a recorrer el mundo solo, sin conocer a absolutamente nadie, sirve para varias cosas. Sirve para conocerse a uno mismo, para verse solo ante el peligro pero sobre todo para conocer mejor cuales son nuestros deseos y nuestros miedos. También sirve para conocer mejor, o mejor dicho experimentar, nuestra mente.

La mente es algo apasionante, cómo nuestros pensamientos e imágenes mentales juegan con nosotros. Y este es un tema importante porque si uno no es consciente del poder de su mente la mente pasará a dominarle de forma negativa. Por razones que no acabo de comprender mi mente es muy puñetera y no para de tener miedos, inseguridades y muchas otras cosas que solo hacen una cosa: limitarme.

Leyéndo mi blog no se que impresión daré al lector, posiblemente se vea muy influenciado por como sea el lector mismo. Pero cada vez que tengo que hacer algo nuevo es una pesadilla. Mi problema es muy simple: soy la típica persona que siempre ha seguido un ritmo determinado por otros: estudios en la universidad, luego trabajo durante años y de repente... Solo, en mitad de un continente desconocido, donde la gente a veces no habla mi idioma y donde si no soy muy proactivo no consigo ni hablar lo más mínimo con nadie. Es algo así como si fueras jugador de futbol y siempre estuvieras en el banquillo durante años, y de repente un día te sacaran como delantero y tuvieras toda la presión del mundo en un partido hiper importante. Piensas: "Vale, se que soy capaz, pero virgen de la luz santísima...". No me quejo, no digo esto en plan quejarme ni nada de eso, esto es justamente lo que venía a buscar en Asia, y mira tu por donde es lo que tengo.

Por poner un ejemplo estoy "trabajando" hasta las 13:00 en un hostal ahora mismo (ya contaré este tema en otro momento porque se merece un apartado aparte), y a las 14:00 tengo otro meetup. Otra vez rodeado de asiáticos divertidos con los cuales hablar por primera vez y lo que siento no es excitación, ni ganas, ni nada por el estilo. Lo que siento es un poco de ansiedad y un pensamiento un poco de "pfff, a ver como va, que pateo tener que ir hasta allá y tener que presentarme cuando podría quedarme en casa, en el hostal, chileando". ¿Entonces por que lo hago? Porque al igual que me pasó la última vez se que una vez que termine el evento me sentiré mucho más completo porque me habré enfrentado, otra vez más, al miedo y al sentimiento de incomodidad. Como vaya en si mismo el meetup es lo de menos.

La comodidad

  Creo que este es un concepto vital y es algo que aunque en cierto grado es positivo si se abusa de el  y se esta siempre cómodo puede ser realmente perjudicial. El problema de la comodidad es que es un sentimiento que nos evita hacer cosas nuevas y es haciendo cosas nuevas cuando uno pasa a conocerse más a si mismo. Como toda "cosa" creo que no hay que abusar de ello, y todos los extremos son negativos, sin embargo en mi vida antes de este viaje tengo que reconocer que la comodidad me limitaba hasta el punto en el cual era perjudicial, porque no tenía nuevas metas difíciles de conseguir, simplemente iba de trabajo en trabajo haciendo lo que me decían.

Estar en un trabajo rutinario y tirar un CV para ir a otro trabajo rutinario no es realmente salir de la zona de confort. Sin embargo, al menos para mí, lo que estoy haciendo ahora mismo si lo es, y mucho. Conozco a otra gente que esta haciendo cosas mucho más de locos, pero bueno, cada uno conoce sus propias limitaciones y yo tengo la paz de espíritu de saber que estoy enfrentándome a las mías. 

Bangkok, ese magnifico lugar

  La verdad es que el mes pasado en Nepal tuve que enfrentarme a muchas nuevas situaciones, la mayor parte enfocadas en que estaba viviendo en un país pobre no, lo siguiente. Antes pensaba que el electrodoméstico más importante de una casa era la televisión, ahora se que es la lavadora. Me voy a tatuar una lavadora en el hombro y poner debajo "Tu si que vales" (broma). Sin embargo Bangkok esta resultando ser un rival totalmente diferente. El primer y gran problema que tengo es debido a mi mala planificación del visado, me tengo que ir, si o si, el 8 de Noviembre. Y el problema es que no me quiero ir. No es que lo esté pasando especialmente bien, pero se que tengo muchas lecciones que aprender aquí en Bangkok en diferentes ambitos y se que voy a necesitar algo más que 3 semanas. Esta ciudad esta demasiado loca como para conocerla en 3 semanas. Posiblemente esta ciudad este demasiado loca como para conocerla en 3 años.

No se explicarlo, es todo. La gente, las calles, el ritmo de vida, la sexualidad, las infraestructuras de Bangkok. No se definir Bangkok. También es verdad que llevo solo una semana, tampoco tengo que exigirme tanto. Me siento como en un cuadro de estos abstractos donde hay miles de colores y uno no reconoce nada, pero entonces viene alguien y te dice: si miras fijamente veras una cara. Y si te centras mucho puedes empezar a reconocer la cara, por momentos, pero no esta muy claro.

Necesito tiempo, tiempo para saber que diablos me ofrece esta ciudad, para saber si ella me quiere y si yo la quiero, para saber si encajamos y somos compatibles. A veces siento que me quiero quedar a vivir aquí (estoy tirando CVs para trabajar aquí) y otras veces... No lo se. ¿Pero es que si no me quedo a vivir aquí una temporada entonces donde puedo ir? España lo tengo demasiado visto y no es un reto para nada, no digo que no vaya a volver, pero por ahora sería volver a lo "ya conocido", y Asia esta resultando una experiencia definitivamente demasiado compleja y complicada como para dejarla ir así como así.

Así que aquí estoy, tras una semana en Tailandia, "trabajando" de recepcionista, hablando con gente de Indonesia, China, Birmania (país que hace dos días no sabía ni que existía) y tratando de adaptarme a todo esto y de no portarme como el típico europeo ruidoso. Al menos he "aprendido" dos cosas que son primero, ligera inclinación, siempre, queda muy respetuoso y aquí es lo típico, segundo, sonreír, siempre, a todo el mundo y por cualquier cosa. Esos dos pequeños detalles marcan una gran diferencia. Como creo que soy una persona más o menos alegre no me cuesta nada, y la verdad es que me encanta esto de estar en una sociedad que sonríe. 

Otra cosa que he aprendido, por lo que me han contado, es que aquí solo hay dos estados de animo, sonrisa o muerte. Dicho de otra forma, aquí la gente es muy alegre hasta que no lo es. He leído en las noticias que hace un tiempo un taxista se cargó a machetazos a un americano porque discutieron sobre el pago o algo así. Lección: no te enfrentes a un tipo con machete, tiene las de ganar, a no ser que tu tengas una pistola.

Hacia lo inseguro

  Así que aquí estoy, no se a donde me dirigirá mi camino, pero al menos trataré de recorrerlo con una sonrisa ya sea solo o acompañado. Pero tengo que reconocer que para estos momentos este blog para mi es Oro, en mayúsculas, y me ayuda mucho a ver todo con una perspectiva sana. Así que nada, seguiré viviendo cosas y escribiendo, a ver donde termina todo. Seguramente en unos años lea todo esto y me haga gracia. Ahora mismo acabo de leer mi experiencia tras una semana en Nepal y me parece que esta a años luz de distancia.

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